El reto de los bancos no es reconocer rostros, sino protegerlos
Arturo Jiménez, director de Tecnología de Grupo CSI, fue consultado por Milenio sobre la llegada de la biometría facial a la banca mexicana. En la nota advierte que el verdadero desafío no es solo identificar rostros, sino proteger la identidad del usuario frente a la suplantación y los deepfakes impulsados por inteligencia artificial.
Brayan Hernández
En una nota de Milenio sobre la implementación de la biometría facial en la banca mexicana, Arturo Jiménez, director de Tecnología de Grupo CSI, aportó su visión sobre uno de los principales retos del sector: proteger los datos biométricos de los usuarios frente a amenazas crecientes.
Jiménez señaló que la posible resistencia de los usuarios a proporcionar sus datos faciales debería ser menor en la banca, donde el objetivo es claro y el uso de biométricos —como la huella dactilar— ya es habitual. Sin embargo, subrayó que las estrategias de comunicación deben enfocarse en generar confianza y explicar que la biometría busca proteger directamente al usuario, especialmente ante riesgos como la suplantación de identidad y los deepfakes impulsados por inteligencia artificial.
En la entrevista también destacó la importancia de contemplar controles adicionales para casos particulares —como personas con discapacidad que no pueden usar ciertos biométricos—, de modo que siempre exista una vía alternativa para validar la identidad del usuario sin excluir a nadie.